La opinión: Dark Souls 3 no es peligroso

La opinión: Dark Souls 3 no es peligroso

Internet se está volviendo loco por si Dark Souls 3 supone un peligro para la saga Souls. Aquí os dejo mis impresiones.

Si habéis estado atentos al canal de Youtube de la página web, habréis visto que el último vídeo que hemos colgado es un breve análisis sobre si realmente la saga Souls está en peligro con el anuncio del nuevo título de esta, Dark Souls 3. Como el vídeo me parece más un resumen, aquí va el argumento completo.

El primer Dark Souls salió en 2011, después de un no muy exitoso Demon Souls, con unas bases que no todo el mundo podría aceptar, dificultad y narrativa no explicita/visual . El primer aspecto siempre ha sido un toque mágico que ha caracterizado todos los juegos de From Software, y que han sabido llevarlo bien en la mayoría de sus títulos (a pesar de que según los “expertos” de los Souls la saga cada vez se esta volviendo más casual y mucho más accesible).

Dark Souls - Bits In Games

La muerte, uno de los aspectos más representativos de esta saga

El segundo aspecto, la forma de narrar su historia, es bastante más complejo.  Nos obliga a estar pendientes de la narrativa visual, de como el mundo se comunica con nosotros a través de sus NPC y de su entorno, y sobretodo, por sus objetos. Leer la descripción de cada objeto (en especial, las almas de los jefes), nos va proporcionando un pequeño hilo de conexión con su historia principal del que cada vez vamos teniendo aún más la necesidad de tirar y acabar de descubrir que pasa…Si pudieras.

Uno de los aspectos negativos que perjudica al primer título  y parte del segundo es que una vez acabado el juego, no sabes realmente quienes son los buenos, quienes son los malos, porque X evento sucede…Realmente, uno acaba de la historia en internet y las miles de teorías que se desarrollan, y en cierta forma, es también un elemento característico de la saga.

El segundo título no estuvo dirigido por Hidetaka Miyazaki, y se noto en muchos aspectos, la narrativa visual era MUY inferior al de la primera entrega, de hecho, el diseño de niveles es un total despropósito si lo comparamos con el de Dark Souls y Bloodborne. Añadía ciertas mejoras, como el inventario más amplio, más personalización…Pero nada destacable realmente a la hora de jugar.

Hidetaka Miyazaki

El segundo título salió en 2014, pero Miyazaki ya había empezado otro proyecto que ya ha sido nombrado. Bloodborne. El auténtico peligro para la saga souls, el avance lógico que se debía realizar de la fórmula Souls.

Bloodborne presentó un sistema de combate renovado, rápido, visceral, que no dejaba de usar el toque táctico de los otros títulos (saber cuando atacar y cuando esquivar), pero que daba más “libertad” a la hora de dejarse llevar en el combate y buscar el ser más animal, más bestia. Y aquí es donde Bloodborne sube aún un escalón más en la perfección de la fórmula original.

Bloodborne transcurre en Yharnam, una ciudad dominada por la cultura hacia la sangre “curativa” de la Iglesia de la Sanación. Esta sangre es utilizada para curar enfermedades, pero a la vez hace desarrollar cierta dependencia hacia ella. En un principio, la sangre debía curar la “enfermedad de las bestias” que hacía que los habitantes de la ciudad se convirtiesen en, literalmente, bestias inhumanas.

Con tal de que estas bestias fueran desapareciendo, se crearon los cazadores, personas encargadas de realizar cacerías en las que se acababa con las bestias. Estos, utilizando el poder que la sangre les daba para curar sus heridas, seguían adelante para acabar con las bestias, a no ser, que acabaran ellos mismos dejándose llevar por el dulce olor de la sangre y acabasen como el resto de habitantes de Yharnam. 

Después de esta breve explicación, lo que vengo a deciros es que llega un punto en el que la misma historia se funde con el combate, y si habéis jugado al título lo habréis sentido, como cada vez tenéis más ganas de acabar con los enemigos que se os ponen delante, de llevar la cacería a otro nivel.

La ambientación que hacer sentir el nuevo título de Miyazaki es simplemente espectacular. Llega a unos niveles que no se habían llegado con el primer Dark Souls y que, personalmente, no creo que se lleguen con Dark Souls 3. Y ahí es donde quiero llegar. Dark Souls 3 no es el peligro para la saga Souls. El director del juego ya ha dicho que el combate va a ser mucho más dinámico, que vamos a tener que estar más atentos a las estadísticas de las armas, y que en el juego, todo esta diseñado para matarnos.

Personalmente esa última afirmación no me gusta. No porque yo tenga poca tolerancia hacia los retos, es más, me encanta, si no por el echo de que todo vaya a acabar produciendo una muerte. En Dark Souls 2 ( y sí, debería hablar del 1, puesto que tiene algo semejante) había cofres que procedías a abrirlos y te encontrabas con un flechazo en la cara, por ejemplo. Esto era absurdo. No quiero encontrarme cosas así en Dark Souls 3. Quiero otro Ornstein y Smough, quiero otro Artorias. Quiero otra Ebrietas. Jefes que me supongan un reto, que me hagan cerrar el juego porque me ponen de los nervios.

De todas formas, parece que Miyazaki quiere hacer como que Dark Souls 2 “no ha existido” y va a posicionar el juego en la línea temporal que transcurre entre el primer título y el segundo, puesto que en el trailer vemos que hay varios aspectos relacionados con la historia del juego que parece que aclararán parte de lo ocurrido en la segunda parte. En conclusión, y después de todo esto, solo puedo decir una cosa respecto a las dudas de la gente.

El peligro ya ha salido, y se llama Bloodborne. 

Dejar una respuestas

comment-avatar

*